Ante tragedias como la sucedida hace unos días en Filipinas por el tifón Haiyan, gran parte de la sociedad se moviliza para socorrer a las personas que padecen dicha situación. Las empresas también tienen un papel importante en esta movilización. Son muchas las que lanzan programas de donaciones entre sus empleados, incluso doblando la compañía el importe aportado por la plantilla. Pero hay algunas que dan un paso más, y deciden que sus profesionales viajen a los destinos afectados para contribuir a su reconstrucción.
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