Hartazgo
Escucho a menudo comentarios masculinos sobre un cierto hartazgo del “discurso feminista”. Parece que se está produciendo una cierta saturación y que algunos líderes de opinión en medios, políticos, incluso empresarios, existe un sentimiento de hastío.
Fórmula 1
Me preocupa constatar que cada vez que se habla de equidad, de paridad entre hombre y mujeres, alguna voz masculina se alza para decir que “ya están las feminazis…” Reconozco que me sorprende con qué ligereza léxica utilizamos el adjetivo.
Sólo brecha
Hace unas semanas, cuando Islandia se convirtió en el primer país en obligar a las empresas de más de 25 empleados a practicar la equidad salarial entre sus trabajadores, recibí algunos comentarios que ponían en duda que hubiese diferencias de salario entre sexos.
Davos
El Foro de Davos lleva ya 48 años reuniendo a los máximos responsables de la economía del planeta para analizar la situación económica mundial y ofrecer respuestas a las principales incógnitas del futuro. Como ya se puede usted imaginar la presencia femenina es más bien escasa.
Islandia
Cuando en España se implantó la prohibición de fumar en locales públicos, pensamos casi todos (sobre todo los adictos) que sería casi imposible que se aplicase y se respetase una medida tan tajante. Y hoy, a casi nadie se le ocurriría fumarse el pitillo tras café en la cafetería del lugar de trabajo, en la peluquería o en la sala de espera del dentista.
La peli porno
Hace unos días se publicó en un diario gallego una columna cuyo titular hacía referencia a si en el caso de la “manada” estábamos ante una violación o ante un acto pornográfico.
Sin novedad en Viena
Formo parte de los 50 millones de espectadores del planeta que a las 11 de la mañana están delante de la tele esperando el tradicional Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena y me ha entrado la manía de contar, en cada plano que una perfecta realización televisiva concede a la orquesta, a las escasas mujeres que integran la Orquesta.
De fogones
La conversación es común: ¿Y tu qué pones? Yo, marisco y después cordero… La cocina es, desde que el mundo es mundo, terreno femenino. Allí se trabaja durante todo el año: desayuno, comida, merienda y cena pero en Navidades es otra cosa. Ya no sólo se trata de echar horas, el desafío es enfrentarse al juicio de los cuñados, hermanos, abuelos y, de manera muy especial, a la opinión contundente de la suegra.