Mujeres con miedo a brillar
Carmen Camacho Gil se incorpora hoy a Womantalent como colaboradora para transmitirnos parte de sus conocimientos y experiencias como coach y formadora. Desde hoy, escribirá periódicamente artículos en Womantalent tan motivadores e inspiradores como este que nos ofrece hoy, "Mujeres con miedo a brillar", en el que analiza por qué nos bloqueamos profesionalmente y ofrece algunos interesantes tips.
¡Quiero el divorcio!
105.893 divorcios se produjeron en el 2014. Esto se traduce en 211.786 hombres y mujeres que, o bien han dicho estas palabras, o bien las han escuchado de sus parejas.
Heurísticos: ¿Elegimos con la cabeza o con el corazón?
Nuestra memoria inmediata es limitada, el tiempo con el que contamos es finito, y vivimos y trabajamos con sobrecarga de información... Este escenario origina que en algunas ocasiones nos resulte enormemente complicado tomar decisiones.
12 claves para mejorar tu comunicación
Conocemos como Lenguaje Corporal a aquel componente no verbal de la comunicación encargado de proporcionarnos información sobre el carácter, emociones y reacciones de nuestro interlocutor a través del análisis de sus gestos y postura corporal. Déjame que te cuente algunas claves para dominarlo.
Las imposturas de la Feminidad
Reproducimos a continuación la página de "La Vanguardia"en la que Carmen García Ribas publica su teoría sobre "Las imposturas de la feminidad", en el que esta pensadora y profesora, despacha magistralmente en tres párrafos cuestiones que las mujeres llevan décadas tratando de clarificar.
«No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy»
El tiempo trascurre y te encuentras a menos de 3 semanas del examen; te planteas que va siendo hora de empezar a estudiar, momento en el que se te despierta la ansiedad.
Una lección de negociación: creencias y resultados
Javier, 43 años, en trámites de divorcio, Licenciado en empresariales, Responsable Comercial de una consultora tecnológica en la que lleva 7 años.
El talento se paga
Los profesores nos dicen que vamos a trabajar en puestos de soporte”, me decía enojada Marie, una de mis alumnas que está en el último año de universidad.